viernes, 30 de junio de 2017

Cinco años... cinco meses

Hace tiempo que no escribía pero en mi defensa he estado ocupada con el final del semestre en la escuela... ver cómo ayudar a los alumnos a que ellos mismos se ayudes y entender cuando son "una causa perdida" (¿fuerte no?... sí, a mi también me sonaba horrible, pero hay quienes aunque los quieras jalar con grúa no se dejan).

Mientras la tormenta pasa al fin cumplimos los cinco años de novios con Abel y casi a la par (dos días antes) se cumplieron los cinco meses de bebé.. ¡¡¡CINCO MESES!!, estamos a poco tiempo de entrar al último trimestre y por supuesto todo me parece tan emocionante. A veces, siento que el tiempo corre lento, pero hay otras en las que siento que el tiempo se viene encima y aún no tenemos preparadas tantas cosas para bebé.

¿Valentina o Abelito?... esa gran interrogante (que más que por importancia es por curiosidad) pronto será resuelta, estamos (si todo sale bien y bebé no es tan pudorosx) a ocho días de saberlo y poder al fin decirle a los abuelitos... es curioso como al principio todos estaban segurísimos de que sería Valentina, pero ahora han comenzado a cambiar de opinión... ¿será por la forma de la panza?, aún no me noto con tanta panza como otras mujeres a los cinco meses, pero nada ni nadie me asegura que de pronto no hará ¡plop! y tendré una estilo "Juno", lo cual se ve realmente cansado.

jueves, 1 de junio de 2017

Nauseas… asquerosas y odiadas nauseas

Sinceramente tuve que esperar a que pasara la peor etapa de uno de los síntomas que más me ha podido chocar del embarazo para poder escribir al respecto sin estar completamente influida por mis “malos sentimientos” hacia esto.
Desde el inicio de mi embarazo hasta la fecha he bajado 5 kilos de peso, los cuales no había podido bajar en los últimos años me atrevería a decir, parte de eso se debe a las terribles nauseas que tuve durante al menos mes y medio (y obviamente en la gran mejora que he tenido en mi alimentación). Nauseas que me hacían correr a vomitar en cuanto probaba algo que a bebé no le gustaba, con el calor, cualquier cosa que me mareara o simplemente de la nada.
Gracias a Dios, la vida, etc., este sentimiento ha disminuido hasta casi desaparecer (claro, no es algo que se haya ido por completo pero si me atrevería a decir que está mucho mejor).

Las nauseas definitivamente son difíciles, en especial si eres una de las personas (como yo) que odian vomitar, sin embargo, son un claro recordatorio de que dentro de mí se está formando una vida nueva.