domingo, 15 de octubre de 2017

¿Otro Baby Shower?

Mi bebé ya nació, inicio escribiendo esto ya que es prueba de lo abandonado que he tenido este espacio a pesar de que tenía el firme propósito de escribir seguido... pondría de pretexto el que mi cargador se descompuso y no podía utilizar la lap, sin embargo, eso no tiene tanto tiempo.
A pesar de lo antes expresado tenía pensado escribir sobre cosas importantes que pasaron en mi embarazo, así que no me quedaré con las ganas.


¡¡TUVE 3 BABY SHOWERS!!

Una de las muchas personas que más estaba emocionada por la llegada de Abelito (sí, antes de la primera fiesta fuimos a un ultrasonido en el que nos informaron que tendríamos una personita biológicamente del sexo masculino) era mi mamá y a pesar de que Abel (mi novio) y yo organizamos detalladamente el primer Baby Shower, mi mamá se encargó de organizar dos más.

Organizar una fiesta como esas, cuando en teoría es "algo sencillo", con pocos invitados, etc. es más cansado de lo que parece. Soy una persona a la que le gusta tener todo bajo control y bastante quisquillosa cotizando y planeando, así que viví al menos un mes de estrés en lo que tenía todo listo.

Una de las cosas maravillosas de organizar algo de este estilo es que terminas de confirmar cosas que ya sabes, lo mucho que se involucra el papá haciendo un muy buen trabajo en organización, decorando, haciendo cosas para que todo esté listo y por supuesto el día del evento. También puedes ver lo mucho que esperan y quieren a Abelito desde antes del nacimiento.

Los siguientes dos, aunque un poco más sencillos también estuvieron muy bonitos y algo menos cansados para Abel y para mi (en el primero terminamos "muertos"), y aunque hubieron algunos acontecimientos que nos preocuparon en sobremanera (al menos en el segundo), se quedan como anécdotas que podremos contar a nuestro bebé cuando esté más grandecito.

De todo esto lo que aprendí es que obviamente la organización es importante, pero a la hora de la hora eso de preocuparse de más no vale la pena, mejor dejarse fluir y disfrutar todo en cada uno de los pasos.




viernes, 30 de junio de 2017

Cinco años... cinco meses

Hace tiempo que no escribía pero en mi defensa he estado ocupada con el final del semestre en la escuela... ver cómo ayudar a los alumnos a que ellos mismos se ayudes y entender cuando son "una causa perdida" (¿fuerte no?... sí, a mi también me sonaba horrible, pero hay quienes aunque los quieras jalar con grúa no se dejan).

Mientras la tormenta pasa al fin cumplimos los cinco años de novios con Abel y casi a la par (dos días antes) se cumplieron los cinco meses de bebé.. ¡¡¡CINCO MESES!!, estamos a poco tiempo de entrar al último trimestre y por supuesto todo me parece tan emocionante. A veces, siento que el tiempo corre lento, pero hay otras en las que siento que el tiempo se viene encima y aún no tenemos preparadas tantas cosas para bebé.

¿Valentina o Abelito?... esa gran interrogante (que más que por importancia es por curiosidad) pronto será resuelta, estamos (si todo sale bien y bebé no es tan pudorosx) a ocho días de saberlo y poder al fin decirle a los abuelitos... es curioso como al principio todos estaban segurísimos de que sería Valentina, pero ahora han comenzado a cambiar de opinión... ¿será por la forma de la panza?, aún no me noto con tanta panza como otras mujeres a los cinco meses, pero nada ni nadie me asegura que de pronto no hará ¡plop! y tendré una estilo "Juno", lo cual se ve realmente cansado.

jueves, 1 de junio de 2017

Nauseas… asquerosas y odiadas nauseas

Sinceramente tuve que esperar a que pasara la peor etapa de uno de los síntomas que más me ha podido chocar del embarazo para poder escribir al respecto sin estar completamente influida por mis “malos sentimientos” hacia esto.
Desde el inicio de mi embarazo hasta la fecha he bajado 5 kilos de peso, los cuales no había podido bajar en los últimos años me atrevería a decir, parte de eso se debe a las terribles nauseas que tuve durante al menos mes y medio (y obviamente en la gran mejora que he tenido en mi alimentación). Nauseas que me hacían correr a vomitar en cuanto probaba algo que a bebé no le gustaba, con el calor, cualquier cosa que me mareara o simplemente de la nada.
Gracias a Dios, la vida, etc., este sentimiento ha disminuido hasta casi desaparecer (claro, no es algo que se haya ido por completo pero si me atrevería a decir que está mucho mejor).

Las nauseas definitivamente son difíciles, en especial si eres una de las personas (como yo) que odian vomitar, sin embargo, son un claro recordatorio de que dentro de mí se está formando una vida nueva.

jueves, 11 de mayo de 2017

¡¡Al fin público!!

Luego de meses de guardar a bebé como secreto (por costumbre de los 3 primeros meses, seguridad y esperar a que varias cosas se acomodaran), Abel y yo comenzamos a dar la noticia de que seremos papás.


Al principio, cuando las primeras personas se enteraron comencé a sentirme extraña, no de una manera "mala", pero sí una sensación de que algo tan nuestro comenzaba a salir a la luz y conocido por más personas.

Por supuesto aún faltan más por enterarse, sin embargo, me hace sentir muy feliz que todos aquellos que ya saben la noticia han expresado su amor y buenos deseos porque bebé esté bien.

Cada vez me siento "más mamá", por supuesto ya hablo y le canto a bebé, ya comienzo a planear aunque aún no de manera concreta como quiero/espero que sea el Baby Shower y más detallitos para cuando bebé nazca.

Pero por otro lado, también tengo el gusanito pesimista que está lleno de miedo y hace que crucen por mi mente ideas de que en algún momento algo puede salir mal. Espero que ese gusanito solo hable por hablar y por supuesto siga ganando mi lado positivo, las ganas de que todo salga bien, los cuidados y el amor que tenemos por bebé.

Nauseas… asquerosas y odiadas nauseas

Sinceramente tuve que esperar a que pasara la peor etapa de uno de los síntomas que más me ha podido chocar del embarazo para poder escribir al respecto sin estar completamente influida por mis “malos sentimientos” hacia esto.
Desde el inicio de mi embarazo hasta la fecha he bajado 5 kilos de peso, los cuales no había podido bajar en los últimos años me atrevería a decir, parte de eso se debe a las terribles nauseas que tuve durante al menos mes y medio (y obviamente en la gran mejora que he tenido en mi alimentación). Nauseas que me hacían correr a vomitar en cuanto probaba algo que a bebé no le gustaba, con el calor, cualquier cosa que me mareara o simplemente de la nada.
Gracias a Dios, la vida, etc., este sentimiento ha disminuido hasta casi desaparecer (claro, no es algo que se haya ido por completo pero si me atrevería a decir que está mucho mejor).

Las nauseas definitivamente son difíciles, en especial si eres una de las personas (como yo) que odian vomitar, sin embargo, son un claro recordatorio de que dentro de mí se está formando una vida nueva.

La falsa esperanza de los antojos

Soy una persona que desde que tengo memoria he tenido antojos (al nivel de aún en mi cuna despertar a mi mami para que me preparara un vaso de horchata), y eso mismo ha hecho que si lo mencionaba me molestaran con que estaba embarazada.

Tenía dos teorias... la primera en la que durante el embarazo no me daría ninguno y la segunda, en la que al fin podría cumplir TODOS mis antojos sin recibir las críticas o comentarios de nadie.

Sin embargo, pasó una mezcla de todas y de ninguna a la vez. Tengo antojos, pero normales y hasta eso bastante sanos (usualmente me gustan los dulces y ahora no me dan ganas de probarlos), pero como tengo algo de sobrepeso desde hace cinco años el gineco me dijo que no debía subir gramos (¡vaya sufrimiento!).

Claro que esta historia a penas comienza, intento luchar con las ganas de comer cosas que no debo... pero no se si ganaré la batalla.

Conocí a una de las personas más hermosas del mundo

Hoy tuve mi segunda cita médica, en esta ocasión Abel si me pudo acompañar (en la ocasión pasada por cuestiones de trabajo se tuvo que ir), eso fue en parte raro pero sobretodo muy lindo. Es muy bueno sentir que el papá de tu bebé está ahí contigo para los momentos importantes.

Siempre pensé que cuando viera a mi bebé por primera vez sería de las mamás que se sueltan a llorar, con eso y los primeros latidos de su corazón, sin embargo, para mi sorpresa esto no ocurrió así. Quizás en parte por "la culpa" que sentía en un primer momento al pensar que por no tomar suficiente agua Abel se perdería de un momento importante, pero sobretodo por la sorpresa... ver algo tan pequeño pero tan claro o formadito que está creciendo dentro de mi, observar cómo se mueve (puedo jurar que cuando lo vimos movió su bracito como diciendo "¡Hola!" y pensar en que se convertirá en toda una persona con un futuro por delante.

Además, por supuesto del gran alivio que sentí al saber que a sus 10 semanas el o la bebé están muy bien y con muy buen augurio. 

Me siento muy feliz, aunque aún no me siento por completo mamá... eso me hacía sentirme extraña en ocasiones, pero ahora comprendo que es un proceso, que por supuesto me estoy sintiendo mamá pero "a mi manera", no necesariamente en el cliché que a muchxs nos plantean. 

He soñado con el/la bebé ya en varias ocasiones, no puedo recordarlo físicamente, pero sé que lo que más deseaba en cada uno de los sueños y lo que más deseo ahora es poder cuidar, guiar y proteger a esta nueva personita a quien dimos vida con tanto amor y a quien esperamos para dentro de unos meses.


¡Estoy embarazada!

Hace unas semanas descubrí una noticia que cambió mi forma de ver la vida... ¡Estoy embarazada!

Tengo 25 años, una relación estable con una persona a la que amo y con quien he compartido los últimos cuatro años y nueve meses de mi vida, aunque nuestra relación puede considerarse "a distancia" el amor, la constancia, y el empeño que ambos ponemos en ella hace que no se sienta así.

Por supuesto que planeábamos ser padres, desde hace varios años habíamos platicado de la posibilidad de tener hijos, casarnos, hacer una vida juntos y formar nuestra propia familia. Sin embargo, pensábamos que estos eran planes a mediano o relativamente largo plazo.

Un sábado, después de que otra vez se atrasara mi periodo (cosa común y que nos había hecho comprar una infinidad de pruebas que daban negativas), fuimos a comprar una prueba de embarazo. Sinceramente no me sentía para nada embarazada, de hecho si no hubiera sido por la insistencia de Abel no hubiera comprado la prueba aún. Recuerdo haber entrado a la farmacia, pedir la prueba y como siempre "poner cara de ojalá salga positiva".

Al despertar el domingo siguiente tomé la prueba y fui al baño para realizarla, luego de varias creo que hasta ya tenía práctica para que todo saliera como tiene que salir. Pero en esa ocasión algo fue diferente, la prueba no marcó nada... ¡NADA!, entonces investigué en internet y resulta que según la marca no había hecho suficiente pis y recomendaban volverla a usar (¡claro! ahora saliera lo que saliera yo no iba a estar segura del resultado para nada). Hice todo tal y como lo indicaban las instrucciones de la marca en línea y de pronto, luego de que todo se pone rosita vi la línea que indicaba que la "prueba estaba bien" y la que indicaba el embarazo. Por supuesto, en ese momento no sabía que pensar, creía que todo se trataba de un error y la prueba ya no servía, aún así le mandé foto a mi novio, quien me dijo traería dos pruebas más... decidí ir por ellas yo para "agilizar" todo.

Inventé un pretexto tonto a mi mamá y me fui a la farmacia, compré dos pruebas más y recuerdo haber esperado unas horas para realizarme la primera... positivo nuevamente. No podía dejar de pensar en todo lo que pasaría, tendría que decirle a mi mamá en algún momento, cosa que realmente no me preocupaba tanto ya que ella es comprensiva. Pero también implica el decirle a mi papá (quien en ese entonces ni sabía que tenía novio, y quien hasta el momento en que escribo esta entrada aún desconoce la situación). 

En la noche fui a casa de mi novio, en la mañana hice otra prueba, positivo otra vez. Pasaron mil cosas por nuestras cabezas, yo creo que lo principal en ambos como primer momento es la preocupación, el querer saber que todo estará bien. Y una de las más grandes mías, el miedo a que alguien vea al bebé como un problema y no lo espere con la alegría que yo lo espero desde el primer momento. Aún en ese entonces no me sentía embarazada, todo era muy irreal.

El lunes recibí dos noticias, la primera era que al fin se haría justicia y comenzaría a trabajar en el lugar por el que "luché" y tenía merecido, la segunda fue encontrar a un ginecólogo que me inspirara confianza. Mi novio esperó conmigo hasta el último momento que pudo para entrar, sin embargo, gracias a que el ginecólogo salió tarde de una operación se tuvo que ir y entré a la cita sola. En el ultrasonido esperaba ver al menos un puntito que indicaran que en mi vientre se estaba creando vida (por supuesto, mi lado pesimista no dejaba de pensar que se trataba de otra cosa, un quiste o que el bebé estaría en la trompa y lo tendría que interrumpir), sin embargo me dijeron que todo está bien y que aún era muy pronto para ver algo (no tenía ni el mes).

Al día de hoy (marzo 13), poco más de dos semanas después de la consulta, me siento un poco más embarazada que antes, con miles de cosas en la cabeza, nauseas cada vez que siento calor, el apoyo de mi novio, mi mamá, mi hermano, mi suegra y mis cuñados... aún faltan personas por enterarse. Mientras tanto inicié mi nuevo trabajo junto con mi bebé, tratando de no enojarme por su bien, de seguir la dieta y las indicaciones del doctor, deseando a ratos que el tiempo pase muy rápido y en otros que pase muy lento.

Hasta el momento no me imagino aún cómo será el ser madre, solo sé que quiero ser valiente por él o ella, que debo dejar atrás mis inseguridades y que no lo veo como algo que sea mi obligación, sé que aun tengo opciones y que hay maneras "fáciles" de evitarme problemas, pero estoy segura de que aunque haya elegido el camino "difícil" será uno bonito y lleno de amor.

¿Por qué?

Si hay algo de lo que estoy segura es que me encanta expresarme, por ello a lo largo de mi vida he tenido "etapas" en las que me da por escribir en un blog, realizar videos para youtube, etc., sin embargo, la falta de constancia y el hecho de que a la primera en la que me cueste escribir o crear algo lo abandone, ha provocado que todo se quede a medias (o no como yo quisiera. caso como el de mi blog principal el cual lleva 7 años conmigo y de pronto escribo cosas).

¿Qué me lleva a escribir todo esto? Pues bien, quiero que esto sea un tipo de "introducción" para este proyecto que inicio motivada y con ganas de compartir conmigo del futuro y con más personas involucradas/interesadas las aventuras que estoy por vivir. Estoy segura de que no todo será felicidad ni momentos bonitos, pero sentía la necesidad de plasmar todo lo que me está ocurriendo en algún espacio y nada mejor que aquí, un blog dedicado exclusivamente para esto.

Si de casualidad llegaste a este lugar... ¡Bienvenidx! espero que sea de tu agrado, utilidad o que al menos te haga pasar el rato.